Envolturas y Tripas de colágeno

El consumo de productos hechos a base de carne, emulsiones y productos lácteos se alinea cada vez más con el concepto de “food safety”, en donde todos los implicados desde productor hasta consumidor final, hacen frente a tener cada día un mercado más responsable y saludable.

La producción de los embutidos a nivel mundial sin duda tiene un gran futuro de desarrollo y crecimiento para los próximos años por lo que cada vez serán necesarias nuevas envolturas artificiales a base de colágeno que cumplan con las características y necesidades del sector. Fabios es uno de los líderes mundiales en el suministro de tripas artificiales de colágeno comestibles y no comestibles desde 1973 y en la actualidad, está presente en los cinco continentes a través de sus distribuidores.

Historia de las Tripas de colágeno

Las tripas o envolturas de colágeno fueron desarrolladas a principios del siglo 20, cuando en algunos países el suministro de tripa natural no podía satisfacer la gran demanda existente de las crecientes industrias cárnicas. Tras el desarrollo de fábricas de embutidos altamente automatizadas, las tripas de colágeno resultaron ser más adecuadas para esos sistemas, principalmente por su uniformidad en el calibre y mayor resistencia a la hora de embutir.

¿Qué es el colágeno?

El colágeno es una proteína muy común, con largas fibras naturales de propiedades notables. De hecho, ha sido utilizado durante muchos años como materia prima para varias aplicaciones, además de tripas para embutidos. Estos usos incluyen el campo de la biomedicina y la cosmética, así como varios usos en la industria alimentaria.

¿Qué productos se fabrican en tripas de colágeno?

En el pasado, las salchichas o embutidos se fabricaban mediante la embutición de una mezcla de carne y aditivos en intestinos de animales con los inconvenientes y riesgos higiénicos que ello conllevaba. Desde el punto de vista higiénico- sanitario, el colágeno ofrece multitud de ventajas frente a la tripa natural dado que la contaminación micro-bacteriana es prácticamente nula y además no necesitan refrigeración durante el transporte.

Hoy en día tras las altas aspiraciones de los fabricantes de embutidos de producir cada vez a mayor velocidad, las tripas o envolturas de colágeno se ha convertido en un aliado estratégico para el fabricante de embutidos en sistemas de producción industriales. Actualmente la mayor producción de productos curados de larga duración tipo salami, salchichón, pepperoni, fuet, longaniza y/o chorizo criollo son envasados en tripas o envolturas artificiales de colágeno comestibles y no comestibles.

¿Por qué colágeno?

El colágeno es un componente básico del tejido conjuntivo de todos los mamíferos y que presenta multitud de ventajas entre las que destacan:

  • Seguridad alimentaria
  • Trazabilidad del producto
  • Menores costes de producción

¿Cómo se fabrican las tripas de Colágeno?

Las envolturas de colágeno están fabricadas mediante extrusión de colágeno de pieles seleccionadas de vacuno de la más alta calidad. Durante el proceso de fabricación, la tripa se enriquece con diferentes aditivos para así obtener las propiedades de flexibilidad y resistencia necesarias en las fábricas de embutidos altamente automatizadas. Finalmente, las tripas o envolturas adquieren sus máximos atributos tras el proceso de hidratación, secado y transformación en sus distintos formatos de presentación.

¿Cuáles son los beneficios para el fabricante de embutidos?

  • Manejo sencillo y seguro
  • Reducción de los tiempos improductivos
  • Alto rendimiento en producción
  • Bajos costes de mantenimiento
  • Formatos de presentación versátiles
  • Envasado fácil y económico
  • Diámetro estable
  • Seguridad y eficacia en el proceso de fabricación
  • Almacenamiento fácil y sin refrigeración

¿Cuáles son los beneficios para el consumidor?

  • Embalaje cómodo y limpio
  • Una mejor presentación del producto
  • Textura crujiente o tierna según producto
  • Seguridad alimentaria
  • Control del marco regulador de acuerdo a la legislación de cada país.
  • Practicos formatos de presentación de los embutidos
  • Excelentes características organolépticas del producto.
  • Subidas de precio controladas
  • Posibilidad de elaborar productos tipo HALAL y/o KOSHER.